7 trucos para hacer el tarro perfecto de mermelada o jalea

No se puede negar que la fruta de verano madura y los tarritos de conservas forman una maravillosa asociación que te permite disfrutar y prolongar la vida de tus productos favoritos. Después de decidir qué prefiere hacer, analice los ocho consejos clave para conseguir el tarro de mermelada (o jalea) perfecto:

¿Cuál es la diferencia entre mermelada y jalea?

Mermelada

Contiene trozos de fruta parcialmente descompuesta y cocida con azúcar. Para que tengan un sabor muy fresco, deben cocinarse el tiempo suficiente para que la fruta empiece a descomponerse y a liberar sabor. Las mermeladas demasiado cocidas tendrán un sabor a guiso, que no es lo que usted desea.

Jalea

Se elabora extrayendo el zumo de la fruta y cocinándolo con azúcar y un ácido, y se utiliza pectina para fijarlo. Más dulces que las mermeladas, las jaleas obtienen su mejor sabor cuando se cuece la fruta a fuego lento y durante mucho tiempo. Si se omite este paso, se obtiene una jalea de sabor plano. Para añadir profundidad, cocine la fruta con la piel, las semillas e incluso el corazón. Las jaleas siempre se tamizan y cuelan para eliminar los sólidos más adelante en el proceso.

7 formas de aprovechar la fruta demasiado madura

1. Selecciona la fruta de temporada que esté perfectamente madura

La fruta madura tiene el mejor sabor y el mayor nivel de pectina. La conservación está pensada para fijar los sabores del verano, así que aprovéchalos mientras están en su mejor momento.

2. Limpia bien la fruta

Aunque las mermeladas y jaleas se cocinan, todo lo que pongas en el tarro permanecerá en él. Asegúrate de lavar la fruta antes de cocinarla y de fregar bien la piel de los cítricos.

3. Cocine la fruta sólo en ollas de acero inoxidable o cobre

Otros metales pueden reaccionar con el ácido de la fruta y dejar un sabor metálico persistente.

4. Blanquea las frutas demasiado ácidas o amargas

A veces, el azúcar por sí solo no es suficiente para equilibrar la proporción entre lo ácido y lo dulce. Escaldar la fruta antes del proceso de cocción eliminará parte del amargor.

5. Combata las frutas demasiado dulces añadiendo una segunda fruta

Aunque el zumo de limón se recomienda a menudo para equilibrar el dulzor, no siempre funciona. Pruebe a añadir una fruta menos dulce: piense en fresas y ruibarbo.

6. Ten a mano papel de cocina

A pesar de lo limpia que esté tu cocina, los paños de cocina son esponjas para los gérmenes y las bacterias. Utiliza siempre un embudo para verter la mezcla en el tarro. (Y limpia cualquier derrame en los bordes del tarro con una toalla de papel limpia).

7. Deje un espacio de cabeza adecuado para un cierre correcto

Un espacio de cabeza inadecuado es una de las principales razones por las que las conservas no se sellan correctamente, así que asegúrese de dejar entre 1/4 y 1/2 pulgada de espacio, dependiendo de la receta. Si las tapas no se han «reventado», no es seguro guardarlas sin refrigerar. Sin embargo, pueden disfrutarse durante dos o tres semanas si se guardan en el frigorífico.

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